POLÍTICA SOCIAL Y TRABAJO (I)*

ImagenAhora, que por desgracia está tan de moda la economía y con ella la salud de un país, vamos a exponer unos capítulos que tratan del tema en la época que va de 1933 a 1938 en la Alemania Nacionalsocialista. Estos subcapítulos (en concreto del cap. VIII y IX) y que lo pondremos por secciones, están sacados del libro escrito por el periodista italiano Cesare Santoro* titulado “El nacionalsocialismo”. Aún no había estallado la guerra, y países limítrofes intentan copiar la fórmula de tan inesperado resultado económico y social de esta Alemania criticada, vilipendiada, acosada y denostada por la prensa extranjera y sus poderes de comunicación amparados por gobiernos que desde hacía mucho tiempo, no querían verla renacer de sus cenizas. Santoro escribe este libro siendo testigo in situ de tan gran esfuerzo de un pueblo y sobre todo y todos a una, que el dirigente de un país tenga las cosas claras y apueste por ello sin titubeos. Antítesis de nuestros políticos actuales, que en general lo que piensan es, que cuando la economía la arreglen otros, su país irá detrás de ellos pero no saben ni el por qué ni el cómo ni cuándo, perdiendo así toda soberanía, ya no nacional, que importa y mucho, sino continental. Por supuesto hay que hacer un esfuerzo de transformación intelectual y de palabras aplicadas a conceptos, ya que el mundo ha cambiado a velocidad de vértigo en estos ochenta años transcurridos, pero los países y sus ciudadanos seguimos intentando conseguir lo mismo. Bienestar en el presente y promesa de futuro. Sé que el lector será benevolente e interpretará la lectura en clave social y económica. Y hay muchos que pensamos que esta verdadera Revolución y no otra fue la causa de la guerra. Por tanto entren en la lectura sin prejuicios prefabricados. La obra fue escrita en 1938. Pasen y lean.

Política Social y Trabajo Imagen

El concepto de política social, cuyo fin es la paz social dentro del pueblo entero, ha vuelto a ganar en la Alemania actual su primitivo significado. Según la concepción nacionalsocialista se comprende aquí también a la clase labradora que hasta ahora había estado fuera de toda consideración político-social. La economía está asimismo supeditada a la política social, ya que el asunto obrero no se puede separar de sus propios problemas y sin una sólida base económica no puede imaginarse un favorable desarrollo de las condiciones sociales.

Estas relaciones recíprocas entre la economía y la política social se evidencian en virtud de que en Alemania se ha eliminado la falta de trabajo gracias a la reanimación económica. En lugar del antagonismo entre las políticas social y económica aparece ahora lo que es común a ambas, es decir, la íntima colaboración de los dos grupos. Precisamente la intensificación de esta obra común lleva a la comprensión y a la paz social. Imagen

Bajo el régimen nacionalsocialista se han conservado todas aquellas partes de la política social anterior que se relacionaban con el trabajo y los obreros. Nada se ha suprimido, bien al contrario todos los sectores han experimentado una ampliación. Al ajuste de los salarios por parte del Estado se añadió la intervención en las condiciones del trabajo: la protección del trabajo se ha aumentado por medio de la asistencia sanitaria general; asimismo se ha establecido la reglamentación de licencias, vacaciones, organización de las horas libres y del recreo, etc. La protección del trabajador, en caso de paro, por mediación y subsidio fue ampliada en el sentido de procurar trabajo, dirigir la mano de obra y ofrecer las posibilidades de trabajo. El fomento de la higiene pública se practica
mediante la protección general de la vida de los trabajadores, la cual comprende el régimen de viviendas y colonias obreras y contribuye por tanto al bienestar general de la clase obrera. Imagen

En su libro “Mein Kampf”, Adolfo Hitler dice que la labor social no es obra realizada con la pretensión de que se reconozca con gratitud, puesto que no debe repartir mercedes sino establecer derechos. Además dice que una de las primeras cuestiones de la “nacionalización” de un pueblo consiste en crear condiciones sociales sanas como fundamento de las posibilidades de educación del individuo.

Con esto dio a entender el Führer cuales son los grandes e importantes temas que la política social del Estado nacionalsocialista ha de desarrollar. Tiene que ser una política orientada hacia la justicia social. Debe empezar por establecer el fundamento de un
orden social, creando la organización social del trabajo, y este solo puede ser justo si está encaminado al fin político supremo: la comunidad del pueblo.

Si en alguna parte la palabra comunidad alcanza su pleno sentido y completa significación es precisamente en el dominio de lo social, en la organización práctica de las relaciones de los trabajadores entre sí y con la comunidad del pueblo. el postulado
ético encerrado en este concepto debe expresarse en toda obra de legislación social. Una vez que la idea de la comunidad se haya comprendido en toda su magnitud será justa toda ley basada en ella y asimismo lo será su aplicación. La gran intuición del Führer se
debe a que el mismo ha sabido sentir lo que precisamente el obrero alemán ansiaba en lo íntimo de su ser: poner fin a la falta de vida espiritual en su trabajo y que este, manual o intelectual, debe estar impulsado por un gran ideal. Imagen

El nuevo estatuto del trabajo que -como más adelante veremos- el Tercer Reich ha dado al obrero alemán con la Ley sobre la organización del trabajo nacional fue aceptada por la clase trabajadora con plena aprobación, gracias a que devolvía al obrero su dignidad humana y lo encajaba con igualdad de derechos en el cuerpo nacional. Por la introducción del concepto de honor social, el trabajo manual perdió el carácter de mercancía que había tomado ya desde el comienzo de la industrialización. El honor social no conoce graduación ni para los patronos ni para los obreros. Todos los trabajadores que participan en la obra común son igualmente respetados y honrados. Las disposiciones ulteriores de la ley de la organización del trabajo nacional relativas a los deberes de previsión del patrono y los de fidelidad del personal han vuelto a revivir como un patrimonio alemán que yacía enterrado hace largo tiempo. No se hizo por simple romanticismo sino por satisfacer una realidad obligatoria. La disposición complementaria, del 3 de diciembre de 1937, dictada por el comisario del Plan Cuadrienal, presidente del Consejo, Mariscal Göring, sobre el pago de jornales en los días festivos, prueba que el gobierno del Reich tiene conciencia de la deuda de reconocimiento, contraída para con el trabajador alemán, encontrándose firmemente decidido a pagarla con hechos sociales. Imagen

Problemas de la más distinta naturaleza se reúnen en una finalidad común y su íntima unión y compenetración se revela a cada paso, para servir al bienestar del pueblo y del Estado. Alemania es actualmente un estado democrático, cuya base está formada por la confianza y la fidelidad espontáneas que el pueblo tributa al Führer. Los conceptos de Pueblo y Estado se funden entre sí; el pueblo es la condición previa para la existencia del Estado. De aquí que el Estado tenga el deber de unificar la política social de la
misma manera que las demás ramas de la vida nacional, comenzando por la procuracion y organización del trabajo y concluyendo por la protección, el descanso y el bienestar del obrero.

El Ministerio del Trabajo del Reich en unión con los ministerios de Hacienda y Economía y los negociados correspondientes de la organización obrera nacionalsocialista del Frente alemán del trabajo se encarga de cumplir estos fines de administración social. El ministerio del Trabajo y de Prusia del Reich, como órgano supremo para los asuntos de política social, se divide en las cuatro Direcciones generales siguientes: 1.º Asuntos generales, Administración del Ministerio del Trabajo de Prusia y del Reich y de los servicios subordinados, previsión social y asuntos de higiene social, en particular de previsión médica. 2.º Seguro social, bienestar pública, política social internacional y extranjera, bolsa del Trabajo, colocación de obreros, procuración de trabajo, subsidios a los obreros sin trabajo. 3.º Protección del trabajo e inspección de fábricas inclusive la higiene industrial e inspección médica industrial, legislación obrera, organización social, política de salarios y económica. 4.º Colonización, viviendas y construcciones urbanas. Imagen

Como veremos, al Ministerio del Trabajo corresponde, además, una serie de organismos y dependencias de la administración social, los inspectores del Trabajo, elmuseo alemán de protección del Trabajo, los jefes y oficinas de la previsión social, la oficina de colocación de obreros y de seguro contra el paro forzoso, el instituto nacional de seguros sociales para empleados, el cuerpo de mineros del Reich, los institutos regionales de seguros, las cooperativas de seguros contra accidentes, las sociedades de seguros contra enfermedades en las profesiones marinas, etc.

Próxima entrada La lucha contra el paro forzoso.Imagen

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2 pensamientos en “POLÍTICA SOCIAL Y TRABAJO (I)*

  1. Una sugerencia a tu interesante blog:
    Para mejor lectura cambia el fondo a blanco suave y la tipografía en negro, es la mejor forma para leer fácilmente y no cansar la vista, prueba y luego decide,
    un cordial saludo.
    Ismael, (diseñador gráfico)

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