La diferencia entre asesinar a 148 cristianos en Kenia y a 50 musulmanes en Nueva Zelanda

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TEORÍA DEL HUECO (LABORAL)

hueco

(Laboral) pero aplicable a cualquier ámbito vital.

Es peor que el enchufismo, a diferencia de este que es intencionadamente premeditado en su esencia con un ingrediente perverso con o sin nocturnidad y sí con alevosía, la Teoría del Hueco es humanamente comprensible con una alta proporción de estupidez que conlleva nuestra especie animal única, no en desarrollar una teoría sino en aplicarla en una verdadera receta de manjar de exquisito paladar.

Así, esta teoría conlleva que, cualquier hueco dejado por un individuo, es automáticamente sustituido por otro. La teoría es simple, pero muy perniciosa para la raza humana y para la empresa contratante.

Aunque sí es cierto que la imbecilidad global está a una altura tan insuperable que apenas notamos a priori el mal causado y aún así, creemos que este mal no es percibido por creencia inoculada desde que el hombre es tal, que los errores, llamados humanos vienen de fábrica en nuestro ADN, pero que en realidad están causados por un mal encaje, por una falsa pieza de puzle por no encontrar otra a mano, es un hecho.

Error sí, pero si hubiera estado en ese puesto el que debería estar por méritos propios en ese lugar, en ese hueco, no habría tantos fallos llamados humanos.

Se puede probar. Veamos, ¿Cuántos generales (ejército) han sido unos ineptos a lo largo de la Historia? ¿Cómo ha podido pasar esto? ¡Son generales! Pues pasa y muy a menudo. Y así del escalafón más alto al más bajo. Ha pasado con reyes, soldados, médicos, albañiles, jueces, terroristas, políticos, ladrones, catedráticos, repartidores de paquetería, en fin, con todos los puestos por haber. Arquimedes

Ya lo explicó Arquímedes en su empuje hidrostático pero de un modo soterrado y metafórico para no dañar la susceptibilidad del mundo mundial. Así nos va y nos irá.

Hay que preguntarse a uno mismo ¿Soy parte de la Teoría del Hueco? Y si es afirmativo, bendice a tu ecosistema.

G.R-M.

THEORY OF THE HOLLOW OR GAP (LABOR)

(Labor) but applicable to any field of life.
It is worse than plug-in, unlike that which is intentionally premeditated in its essence with a perverse ingredient with or without nocturnality and yes with treachery, the Theory of the Hollow is humanly understandable with a high proportion of stupidity that entails our unique animal species, not in developing a theory but in applying it in a true recipe of delicacy of exquisite palate.
Thus, this theory implies that, any hole left by an individual, is automatically replaced by another. The theory is simple, but very pernicious for the human race and for the contracting company.
Although it is true that global imbecility is at such an insurmountable height that we hardly notice a priori the evil caused and yet, we believe that this evil is not perceived by inoculated belief since man is such, that errors, called humans come factory in our DNA, but which are actually caused by a bad fit, by a fake piece of puzzle for not finding another at hand, is a fact.
Error yes, but if it had been in that position that should be on its own merits in that place, in that hole, there would not be so many failures called humans.
You can try. Let’s see, how many generals (army) have been inept throughout history? How could this happen? They are general! Well, it happens and very often. And so from the highest to the lowest ranking. It has happened with kings, soldiers, doctors, masons, judges, terrorists, politicians, thieves, professors, parcel delivery people, in short, with all the jobs to be had.
Archimedes already explained it in its hydrostatic thrust but in an underground and metaphorical way so as not to damage the susceptibility of the world world. This way it goes and it will go to us.
You have to ask yourself. Am I part of the Theory of the Gap? And if it is affirmative, bless your ecosystem.

 

LAS BRAGAS CARDENALICIAS

bragas Aún lo recuerdo. Hace más de veinte años y me persigue aquel tiempo, quizás por la primavera que acechaba y mi juventud en plenilunio de sol lleno. Un día cualquiera, me asomé por la ventana de la cocina del lar paterno… y observé a lo lejos, en un tenderete exterior de otra casa unas bragas colgadas, tendidas, solitaria.
Las estuve observando lo que dura un cigarro. No perdí comba, mis ojos no se desprendieron de ella, me atraparon como un síndrome de estocolmo previo secuestro cognitivo temporal diestro. Terminé de fumar, terminó la percepción.
Al día siguiente, a la hora de echar humo recalé por propia acotación paraláctica en aquellas braguitas, en su color, textura, forma de estar colgadas y no pude más que pensar en su dueña. Empecé a vestirme por los zapatos, reconstruí a esa mujer por lo último que tenía que ver si una conquista trovadora se hubiera escrito, dado, con yelmo y rocín.
Pasaron días, meses, y allí seguían suspendidas. Sólo ellas.
Nunca vi a su presunta portadora pero el calor, la amistad y el hogar que me dieron aquellas bragas y mi imaginario colectivo de la ninfa que las calzaba individual e inexorablemente perturbadora al misterio juvenil, a mis cincuenta años vuelvo a revivir aquellos momentos que como una onda en el agua con epicentro lencero me hace recordar aquellos maravillosos años.
Gracias a ti, mujer que nunca conocí ni vi, que nunca sé de donde vino ni adonde fue, pero que dejó colgado en mi un aroma para siempre…
Aquellas bragas de satén color cardenalicio…

G.R-M.

CARDINAL PANTIES
I still remember it. More than twenty years ago and that time haunts me, perhaps because of the spring that lurked and my youth in full sun full. One day, I peeked out the kitchen window of the paternal lar … and observed far away, in an outside stall of another house hanging panties, lying, lonely.
I was observing what a cigar lasts. I lost no sag, my eyes did not detach themselves from her, they trapped me like a Stockholm syndrome with a right-handed temporary cognitive sequestration. I finished smoking, ended the perception.
The next day, when it was time to smoke, I went down with my own parallactic dimension in those panties, in their color, texture, shape of hanging and I could not help thinking about their owner. I started to dress for the shoes, I reconstructed that woman for the last thing I had to see if a troubadour conquest had been written, given, with a helmet and a nag.
Days passed, months, and there they remained suspended. Just them.
I never saw his alleged carrier but the warmth, the friendship and the home that gave me those panties and my collective imaginary of the nymph that individually and inexorably impeded them to the youthful mystery, to my fifty years I return to relive those moments that as a wave in the water with epicenter lencero makes me relive those wonderful years.
Thanks to you, a woman I never knew or saw, who never knew where he came from or where he was, but who left a scent in me forever …
Those cardinal colored satin panties …