Auschwitz, Fake news 3.0

images (1)Prepárense para la artillería pesada de todos los medios de comunicación y mass media para conmemorar el 75º aniversario. Todos, y el que no tenga capital judío también lo hará, no se puede enemistar con los que pueden refinanciar tu negocio, por si acaso.

¿Se puede estudiar y debatir un hecho histórico? ¿O cuando un hecho histórico se convierte en acto de fe y como tal no se puede tocar? Siempre se ha dicho que los vencedores escriben la Historia. Las fake news siempre han existido y existirán, pero esta es especial por su imposible ejecución (el hecho), eficacia temporal y estupefacta grandeza psicoesférica (han logrado que permanezca en la psique como el Gran Diluvio Universal).

Tres datos que importan. 1) En el momento que supuestamente lo sabían (los aliados) bombardean Auschwitz. ¿Cómo puede ser eso? 2) La Cruz Roja Internacional visita los campos de concentración y no ven absolutamente nada que indiquen que son de exterminio ¿y esto otro? 3) Los rusos, que fueron los primeros en llegar, nunca dijeron nada de cámaras de gas ni otras historias ¿también esto es normal, con las ganas que les tenían a los alemanes?

Murieron judíos pero no es como lo cuentan. Murieron alemanes (ya acabada la guerra) pero no lo cuentan… La_verdad

Aquí un extracto del documento La mentira de AuschwitzLean, no tengan miedo.

G.R.M.

Carta Nro. 1

Al presidente de la Cámara de abogados.

Muy estimado Sr. presidente:

Adjunto encontrará usted un folleto bajo el título La mentira de Auschwitz, aparecido en la serie de escritos de la Deutsche Bürger Initiative, representada por el abogado Manfred Roeder, 614 Bensheim, Roonstr 8. Suponemos que es miembro de su Cámara. Sin tener en cuenta que el folleto mismo contiene afirmaciones odiosas hace tiempo refutadas sobre el campo de Auschwitz y los sufrimientos de los judíos, en el prefacio del señor Roeder están contenidas observaciones que merecen ser examinadas por la Comisión Disciplinaria de la Cámara de Abogados. Le ruego que lea este folleto y en especial el prefacio del abogado Manfred Roeder y tome luego su decisión. De cualquier modo le solicito una información.

Viena, 10 de mayo de 1973 Simón Wiesenthal, del Centro de documentación de la liga de perseguidos judíos del régimen nazi

Respuesta a la carta Nro. 1

Muy estimado Sr. Wiesenthal:

La Cámara de Abogados de Frankfurt me ha hecho llegar su carta del 10 de mayo sobre el folleto La mentira de Auschwitz, para que tome conocimiento. Me es una necesidad responder a ella personalmente. ¿Teme usted que un abogado alemán no se atenga al programa de reeducación establecido por su gente y busque para su propio arbitrio testigos oculares y documentos verdaderos acerca de supuestas atrocidades KZ? La preocupación seguramente está justificada, porque en ocasión de mi toma de juramento como abogado el 27 de enero de 1967 en Berlín he jurado, por Dios el Omnisapiente y Omnipotente, guardar el orden constitucional y cumplir a conciencia los deberes de un abogado, así Dios me ayude. Por consiguiente no me he comprometido a respetar la verdad autorizada o deseada por el señor Wiesenthal y su Centro de Documentación, o de reconocer la verdad sancionada en Núremberg como única obligatoria. Tampoco de otros colegas no tengo conocimiento que hayan prestado tales juramentos adicionales. Yo dependía tanto más de la propia búsqueda de testigos cuanto que su Centro de Documentación no parece estar precisamente bendecido con documentos. En todo caso a mi urgente solicitud de material documental sobre los presuntamente asesinados judíos no me ha ofrecido ni una sola pieza. En lugar de ello me ha remitido a cualesquiera estadísticas obscuras (y para más judías) ¿Desde cuándo se comprueban asesinatos mediante estadísticas? El derecho alemán continúa basándose en que un asesinato recién está probado y puede ser afirmado cuando existe una cadena ininterrumpida de pruebas e indicios de que un ser humano determinado ha sido asesinado por otro. Pero usted ni siquiera se toma el trabajo de decir el nombre de las supuestas víctimas, ni mucho menos las circunstancias de su muerte. ¡Usted compara sencillamente cifras de pre y postguerra de la población judía para probar asesinatos! Esto es más o menos como si yo afirmara que todo ser humano desaparecido después de la guerra fue asesinado por los judíos por venganza. Usted sabe muy bien lo que me pasaría en tal caso, Pero usted puede seguir afirmando impunemente que todo judío que según su estadística falta ha sido gasificado y quemado por los bárbaros alemanes. Y al respecto como ingeniero diplomado debería serle claro ya desde el punto de vista técnico el error de esta afirmación. En todo el radio de dominio alemán no habría habido durante la guerra la cantidad de energía necesaria como para quemar aunque más no fuera una fracción de estos seres humanos: y es por cierto significativo que en ninguna parte se han encontrado montañas de cenizas. Y las gigantescas instalaciones que se hubieran requerido para tales acciones han desaparecido del suelo sin dejar rastros. Nada, pero absolutamente nada pudo encontrarse de ello después de la guerra. Quizá le interesa que entretanto conozco a suficientes testigos oculares que estuvieron como prisioneros de guerra alemanes después de la guerra en Auschwitz y que corroboran cada una de las observaciones de Christophersen: tales instalaciones de exterminio no las hubo jamás. Pero estos testigos tienen un miedo pánico de los polacos y de determinadas organizaciones judías si se presentan públicamente con la verdad. Y yo, por cierto, sólo puedo permitirme esto lenguaje abierto porque tengo una profesión libre. Por eso trata usted de ejercer presión a través de la Cámara de Abogados, para que en el futuro también los abogados se unan a su hallazgo de la verdad. Pero quizás usted haya sobreestimado un tanto el poder de influencia de los abogados alemanes. A pesar de ello le estoy agradecido por su carta sumamente reveladora. Es el mejor documento que tengo en manos de su Centro. Prueba en todo caso que usted mantiene una tupida red de espionaje sobre toda Alemania. De otro modo en todo caso no se explica cómo llegó a la posesión del folleto sobre Auschwitz, que hasta ahora sólo ha ido a un círculo limitado de personas y no ha sido ofrecido o vendido públicamente. Y en realidad no puedo imaginarme que usted se cuente entre el círculo de amigos de la Deutsche Bürger Initiative. Naturalmente deseo la más amplia difusión al folleto, y le estaría extraordinariamente agradecido si usted lo hiciera conocer entre sus amigos judíos. Porque como ya lo he expresado en mi prefacio, estoy convencido de que este folleto sirve solamente al hallazgo de la verdad y que por ello también será celebrado por todo judío decente. Sólo un necio o un provocador puede estar interesado en una ulterior campaña de atrocidades contra Alemania. Su carta fue también interesante en otro sentido. Suena como si usted fuera el secreto Gauleiter de Alemania o el encargado de alguna organización mundial para controlar y censurar la libertad de opinión. ¿Quién lo ha encargado, en realidad, de velar sobre la actividad profesional de los abogados alemanes y de hacer sugerencias a las cámaras de abogados? Nosotros los abogados alemanes no admitimos una censura y apadrinamiento judío, o de otra clase. Quizás sería de todos modos más aconsejable, antes que continúe husmeando en nuestros asuntos, de tomar posición con respecto a las acusaciones de los diarios polacos, que le reprochan haber sido un agente de la Gestapo. De lo contrario su héctica actividad antialemana tiene demasiado la apariencia del método ¡detened al ladrón! La Cámara de Abogados recibe copia de este escrito. Dada la importancia del asunto trataré nuestra correspondencia públicamente. Con alta consideración

Manfred Roeder

Auschwitz fake news 3.0

Prepare for the heavy artillery of all media and mass media to commemorate the 75th anniversary. Everyone, and he who does not have Jewish capital will also do so, you cannot antagonize those who can refinance your business, just in case.
Can you study and debate a historical fact? Or when a historical event becomes an act of faith and as such cannot be touched? It has always been said that the victors write history. Fake news has always existed and will exist, but this is special because of its impossible execution (the fact), temporal efficacy and stunned psychospheric greatness (they have managed to remain in the psyche as the Great Universal Flood).
Three data that matters. 1) At the time they supposedly knew (the allies) bombard Auschwitz. How can that be? 2) The International Red Cross visits the concentration camps and sees absolutely nothing to indicate that they are exterminating, and this one? 3) The Russians, who were the first to arrive, never said anything about gas chambers or other stories. Is this also normal, with the desire of the Germans?
Jews died but it’s not as they tell it. Germans died (the war is over) but they don’t tell it …
Here is an excerpt from the document The Lie of Auschwitz. Read, don’t be afraid.
Letter No. 1

To the president of the Chamber of lawyers.

Dear President,

You will find attached a booklet under the title The Lie of Auschwitz, which appeared in the series of writings of the Deutsche Bürger Initiative, represented by lawyer Manfred Roeder, 614 Bensheim, Roonstr 8. We assume that you are a member of your Chamber. Regardless of the fact that the booklet itself contains hateful statements that have long been refuted about the Auschwitz camp and the sufferings of the Jews, in the preface of Mr. Roeder are contained observations that deserve to be examined by the Disciplinary Commission of the Chamber of Lawyers. Please read this brochure and especially the preface by lawyer Manfred Roeder and then make your decision. Anyway I ask for information.

Vienna, May 10, 1973 Simon Wiesenthal of the Documentation Center of the League of Persecuted Jews of the Nazi Regime

Response to letter No. 1

Dear Mr. Wiesenthal,

The Frankfurt Chamber of Law has sent me its letter of May 10 on the booklet The Lie of Auschwitz, so that it becomes aware. It is a necessity for me to respond to her personally. Do you fear that a German lawyer will not stick to the re-education program established by his people and look for eyewitnesses and real documents about alleged KZ atrocities for his own discretion? The concern is surely justified, because on the occasion of my oath as a lawyer on January 27, 1967 in Berlin I have sworn, by God the Almighty and Almighty, to keep the constitutional order and conscientiously fulfill the duties of a lawyer, so God I helped myself. Therefore, I have not undertaken to respect the truth authorized or desired by Mr. Wiesenthal and his Documentation Center, or to recognize the truth sanctioned in Nuremberg as the only mandatory. I also have no knowledge of other colleagues who have taken such additional oaths. I depended so much more on the search for witnesses as much as their Documentation Center does not seem to be precisely blessed with documents. In any case, my urgent request for documentary material about the allegedly murdered Jews has not offered me a single piece. Instead he has referred me to any obscure statistics (and for more beans). Since when are murders checked by statistics? German law continues to be based on the fact that a murder has just been proven and can be affirmed when there is an unbroken chain of evidence and evidence that a given human being has been killed by another. But you don’t even take the job of saying the name of the alleged victims, much less the circumstances of your death. You simply compare pre and post-war figures of the Jewish population to prove murders! This is more or less as if I claimed that every human being disappeared after the war was killed by the Jews for revenge. You know very well what would happen to me in such a case, but you can continue to state with impunity that every Jew who according to his statistic is missing has been gasified and burned by the German barbarians. And in this regard as a certified engineer, it should be clear from the technical point of view the error of this statement. Throughout the German-dominated radio, there would not have been during the war the amount of energy needed to burn even if it was no longer a fraction of these human beings: and it is certainly significant that nowhere have ash mountains been found. And the gigantic facilities that would have been required for such actions have disappeared from the ground without leaving traces. Nothing, but absolutely nothing could be found about it after the war. You may be interested in the meantime that I know enough eyewitnesses who were as German prisoners of war after the war in Auschwitz and that corroborate each of Christophersen’s observations: there were never such extermination facilities. But these witnesses have a panic fear of Poles and certain Jewish organizations if they present themselves publicly with the truth. And I, by the way, can only afford this open language because I have a free profession. That is why you try to exert pressure through the Chamber of Lawyers, so that in the future the lawyers also join your finding of the truth. But perhaps you have overestimated the influence of German lawyers somewhat. In spite of that I am grateful for his most revealing letter. It is the best document I have in the hands of your Center. Proof in any case that you maintain a dense spy network over all of Germany. Otherwise, in any case, it is not explained how he came into possession of the booklet on Auschwitz, which until now has only gone to a limited circle of people and has not been offered or sold publicly. And I can’t really imagine you being among the circle of friends of the Deutsche Bürger Initiative. Naturally I wish the broadest dissemination to the brochure, and I would be extremely grateful if you made it known among your Jewish friends. Because as I have already expressed in my preface, I am convinced that this booklet only serves the discovery of the truth and that it will also be celebrated by every decent Jew. Only a fool or a provocateur may be interested in a further campaign of atrocities against Germany. His letter was also interesting in another way. It sounds as if you were the secret Gauleiter of Germany or in charge of some world organization to control and censor freedom of opinion. Who has actually commissioned it to watch over the professional activity of German lawyers and make suggestions to the lawyers’ chambers? We German lawyers do not admit censorship and sponsorship from Jewish, or other class. Perhaps it would be more advisable anyway, before he continues to snoop around our affairs, to take a position on the accusations of the Polish newspapers, which reproach him for having been an agent of the Gestapo. Otherwise his hectic anti-German activity has too much the appearance of the method, stop the thief! The Chamber of Lawyers receives a copy of this document. Given the importance of the matter I will treat our correspondence publicly. With high consideration

Manfred Roeder