LAS TRUMPETAS DE JERICÓ

JericoSiempre Jericó, los personajes pasan por la historia como ejército por la hierba pero las murallas derruidas siguen en pie en el colectivo demencial de la vida.

¡Oh Jericó! ¿Qué vale más, el envase o el contenido? Pasaste a la historia como tetrabrik que cuidas un litro de leche. Con caducidad incluida, por no consumir a tiempo has ido a parar a una estantería de una ONG para pobres, palabra caduca, envase reciclado y triturado con el contenido, mezclado el paupérrimo con el cartón, especie de fornica para consumo mass media.Jerico_1

Pero la sombra de Jericó da cobijo a la perturbada Jerusalén y las trumpetas del imperio resuenan con eco de lamentos en el muro. Una embajada con perímetro bíblico amurallada con sangre, barro y paja seca.

Una embajada que pidió permiso para entrar en Jericó. Denegado. Una Jerusalén que pidió permiso para salir de su encierro. Una inversa escapada y escalada hacia el desierto. Una implosión del cerebro derecho que hace explotar el izquierdo. Denegado.

Música estremecedora. Leche derramada. Trumpetas desgarrando el sonido. Sonido encerrado en un continente. Contenido en el suelo contenido… Por murallas que ya no están pero que las trumpetas levantan como hace miles de años abrieron el envase para desayunar.Jerico_2

Bon appetit.

G.R.M.

 

THE JERICHO TRUMPETS
Always Jericho, the characters go through history as an army for the grass but the ruined walls still stand in the demented collective of life.
Oh Jericho! What’s more, the packaging or the content? You went down in history as a tetrabrik who takes care of a liter of milk. With expiration included, for not consuming in time you have gone to a shelf of an NGO for poor, expired word, recycled container and crushed with the content, mixed the very poor with cardboard, a kind of fornica for mass media consumption.
But the shadow of Jericho gives shelter to the disturbed Jerusalem and the trumpets of the empire resound with echoes of laments in the wall. An embassy with a biblical perimeter walled with blood, mud and dry straw.
An embassy that asked permission to enter Jericho. Denied A Jerusalem that asked permission to leave its confinement. A reverse getaway and climbing towards the desert. An implosion of the right brain that explodes the left. Denied
Trembling music Spilt milk. Trumpets tearing the sound. Sound locked in a continent. Content in the soil contained … By walls that are no longer there but that the trumpets raise as they did thousands of years ago opened the container for breakfast.
Bon appetit.

 

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LOS ROLLOS DEL MAR VIVO

Jerusalen2Hay un sin fin de síndromes. Y Jerusalén llama a la puerta.

– ¡Toc toc!.

– ¿Quién es?

– ¡Jerusalén!

– ¡Jerusalén no puede entrar en Jerusalén!.

– ¿Y lo dice?

– ¡Lo dice y habla Jerusalén! ¡No caben dos Jerusalén!

– ¡No, no salen dos jerusalén de Jerusalén!

– ¿Quién eres?

– ¡Jerusalén te habla!Jerusalen

– ¡Es el eco!

– ¿Entonces?

– ¡Houston, tenemos un problema!

– ¿Otro?

– No entran dos Jerusalén en una.

– Pues hay otra esperando.

– ¿Quien la apadrina?

– Wall Street.

– ¡Esa está repetida!

– ¿Siria?

– Esa ya no está.

– ¿La navidad de Manhattan?

– Puede, esa sí puede.

– ¿Me confirmas que hay tres?

– Sí, y que sepas que estabas llamando desde dentro.

– ¿Ya estamos todas en Jerusalén?

– Nunca salimos.

– Pues creía que jamás estuvimos.

– ¿Cual de las tres?

– Todas y ninguna.

– Eso es como decir el todo y la nada.

– Yo soy el todo, Dios me lo dijo.

– Pues Dios llamó ayer y no le dejastes entrar.

– ¡Es que dijo también que era Jerusalén!

– Es que Dios tiene el síndrome.

– ¿Cómo?

– Sí, Dios se cree que es Dios. Jerusalen1

– ¿De qué Jerusalén?

– De las tres.

– ¿Pero hay tres dioses?

– ¡Sabe dios!

– Pues cierra la puerta.

– Y el eco retumbó tres veces…

G.R.M.

 

THE RIVES OF THE LIVING SEA
There are endless syndromes. And Jerusalem knocks on the door.
– Knock Knock!.
– Who?
– Jerusalem!
– Jerusalem can not enter Jerusalem!
– And he says it?
– He says it and speaks Jerusalem! Two Jerusalem can not fit!
– No, there are not two Jerusalemites from Jerusalem!
– Who you are?
– Jerusalem speaks to you!
– It’s the echo!
– So?
– Houston, we have a problem!
– Other?
– Two Jerusalem do not enter in one.
– Well, there’s another waiting.
– Who sponsors it?
– Wall Street.
– That is repeated!
– Syria?
– That one is not there anymore.
– Christmas in Manhattan?
– Yes, that can.
– Can you confirm that there are three?
– Yes, and that you know you were calling from within.
– Are we all already in Jerusalem?
– We never left.
– Well, I thought we never were.
– Which of the three?
– All and none.
– That’s like saying everything and nothing.
– I am the whole, God told me.
– Well, God called yesterday and you did not let him in.
– It’s also said that it was Jerusalem!
– It’s that God has the syndrome.
– How?
– Yes, God thinks he is God.
– What Jerusalem?
– Of three.
– But there are three gods?
– God knows!
– Then close the door.
– And the echo rumbled three times …