EL MOTOR ECONÓMICO

images (2)El título del artículo nos lleva a creer que tal acto motriz lo acarrea el empresariado. Nada más lejos de la realidad, o tal vez es una mentira a medias que a base de repetirse lo tomamos como cierto.

El motor económico de una nación es el trabajador. Por dos simples cuestiones.

Primera: Muy simple. Sin trabajadores no habría empresas. (Y sí al contrario).

Segunda: Muy simple. El trabajador también es consumidor, al que toda la fuerza que el empresario pone en colocar sus productos es el target al que va dirigido. También (la mayoría) los jubilados fueron trabajadores y los neonatos van dirigidos a serlo también.

Es una matraca que el empresario sea el motor de la economía.

Pongamos un ejemplo. Emisor-receptor en el arte. El verdadero protagonista del arte es el receptor. El artista-empresario-emisor necesita del receptor-trabajador-consumidor.

Supongamos que por cualquier circunstancia, una catástrofe por ejemplo, un empresario-artista viviera sólo en el mundo, el arte o el arte empresarial sería una mera ocupación para pasar el tiempo, no tendría ningún sentido el arte por el arte salvo su propia satisfacción pero, el arte se creó para la satisfacción del que lo observa, no del que lo crea.

Un empresario solo en el mundo al igual que el artista del que hablamos no tendría sentido. pensador

Pero si ese mundo estuviera lleno de trabajadores, ellos mismos mantendrían una economía que les llevara a sobrevivir y si sólo hubiera empresarios sería imposible que los productos se llegaran a colocar, no más de dos o tres. Esto nos lleva a pensar, que en el principio el trabajador era trabajador-empresario y no empresario-trabajador.

También aclarar que un empresario por el hecho mismo de serlo no tiene porqué ser un buen empresario. Un buen empresario ha de ganar dinero pero sobre todo ha de pagar bien a sus trabajadores. Y si no puede, que se dedique a otra cosa, pues el pilar de ello, le falla en gran parte de su totalidad.

No sólo vale la intención. Así que ánimo a los buenos empresarios, que también son necesarios. A los demás hay que decirles que son malos empresarios, que un país también los tiene.

Y recordad, aunque el lenguaje tergiverse los conceptos, lo primero es, fue y será el trabajador. El empresario vino después y no puede serlo sin los otros. Que a fuer de no querer verlo se tergiversa el principio y el fin.

Así de simple.

G.R.M

 

THE ECONOMIC ENGINE

The title of the article leads us to believe that such a driving act is carried out by entrepreneurs. Nothing is further from reality, or maybe it is a half-lying lie that we take as true based on repeating.
The economic engine of a nation is the worker. For two simple questions.
First: Very simple. Without workers there would be no companies. (And yes on the contrary).
Second: Very simple. The worker is also a consumer, to whom all the force that the employer puts in placing their products is the target to which it is directed. Also (the majority) the retirees were workers and the neonates are directed to be it too.
It is a rattle that the entrepreneur is the engine of the economy.
Let’s give an example. Emitter-receiver in art. The true protagonist of art is the receiver. The artist-entrepreneur-issuer needs the receiver-worker-consumer.
Suppose that for any circumstance, a catastrophe for example, an entrepreneur-artist lived only in the world, art or business art would be a mere occupation to pass the time, art would not make any sense by art except his own satisfaction but , art was created for the satisfaction of the observer, not the one who creates it.
An entrepreneur alone in the world just like the artist we are talking about would make no sense.
But if that world were full of workers, they themselves would maintain an economy that would lead them to survive and if there were only businessmen it would be impossible for products to be placed, no more than two or three. This leads us to think that in the beginning the worker was a worker-entrepreneur and not a businessman-worker.
Also clarify that an entrepreneur by the very fact of being it does not have to be a good entrepreneur. A good businessman has to earn money but above all he has to pay his workers well. And if he cannot, that he dedicate himself to something else, because the pillar of it fails him in large part of his totality.
Not only the intention is worth. So encourage good entrepreneurs, which are also necessary. To others it must be said that they are bad entrepreneurs, that a country also has them.
And remember, although the language misrepresents the concepts, the first thing is, was and will be the worker. The entrepreneur came later and cannot be without the others. That because of not wanting to see it, the beginning and the end are distorted.

It’s that simple.

 

OBREROS OCUPADOS (III)* Y LA POLÍTICA DE LOS SALARIOS (IV)*

ImagenAhora, que por desgracia está tan de moda la economía y con ella la salud de un país, vamos a exponer unos capítulos que tratan del tema en la época que va de 1933 a 1938 en la Alemania Nacionalsocialista. Estos subcapítulos (en concreto del cap. VIII y IX) y que lo pondremos por secciones, están sacados del libro escrito por el periodista italiano Cesare Santoro* titulado «El nacionalsocialismo». Aún no había estallado la guerra, y países limítrofes intentan copiar la fórmula de tan inesperado resultado económico y social de esta Alemania criticada, vilipendiada, acosada y denostada por la prensa extranjera y sus poderes de comunicación amparados por gobiernos que desde hacía mucho tiempo, no querían verla renacer de sus cenizas. Santoro escribe este libro siendo testigo in situ de tan gran esfuerzo de un pueblo y sobre todo y todos a una, que el dirigente de un país tenga las cosas claras y apueste por ello sin titubeos. Antítesis de nuestros políticos actuales, que en general lo que piensan es, que cuando la economía la arreglen otros, su país irá detrás de ellos pero no saben ni el por qué ni el cómo ni cuándo, perdiendo así toda soberanía, ya no nacional, que importa y mucho, sino continental. Por supuesto hay que hacer un esfuerzo de transformación intelectual y de palabras aplicadas a conceptos, ya que el mundo ha cambiado a velocidad de vértigo en estos ochenta años transcurridos, pero los países y sus ciudadanos seguimos intentando conseguir lo mismo. Bienestar en el presente y promesa de futuro. Sé que el lector será benevolente e interpretará la lectura en clave social y económica. Y hay muchos que pensamos que esta verdadera Revolución y no otra fue la causa de la guerra. Por tanto entren en la lectura sin prejuicios prefabricados. La obra fue escrita en 1938. Pasen y lean.

ImagenObreros ocupados y parados en años anteriores (promedio anual)

La victoria en la batalla del trabajo en Alemania la han reconocido hasta los más incrédulos economistas del extranjero. Así, por ejemplo, el nuevo plan de procuración de trabajo de los socialistas franceses se apoya taxativamente sobre el modelo alemán y
recomienda al gobierno francés su imitación. El director de la Oficina internacional de trabajo, que en su memoria anual de 1934/35 dudaba de la eficacia de las medidas alemanas, tuvo que confesar en su último informe el resultado favorable de la batalla del
trabajo en Alemania.Imagen

Esta procuración de trabajo, desde la introducción del servicio del trabajo obligatorio en la primavera de 1935, ha tomado nuevos rumbos. La ejecución del plan de defensa nacional ha favorecido la ocupación obrera en una serie de industrias. El nuevo plan cuadrienal, que Adolfo Hitler anunció en el Congreso del Partido en 1936, trata de independizar al Reich del extranjero en la cuestión de las materias primas y abre un enorme campo para trabajos que más tarde, una vez terminado el rearme, pueden dar ocupación a los obreros que hayan quedado libres de sus actividades en las industrias militares.

La cantidad de trabajo en Alemania es actualmente tan grande que en una serie de oficios, sobre todo de la construcción y de la metalurgia, se nota una falta sensible de obreros especializados y se ha hecho incluso necesario fijar los proyectos para obras
públicas con arreglo al lugar y al tiempo en que han de realizarse. Imagen

Se calcula que en el curso del año actual hará falta más de medio millón de obreros.

Una vez hecha la incorporación de los últimos obreros sin trabajo queda todavía una reserva de obreras. Actualmente, de los 20,4 millones de obreros y empleados con trabajo 6.380.000 son mujeres. Los esfuerzos se orientan a colocar a las obreras jóvenes en aquellas labores adecuadas para la mujer. Como consecuencia en febrero de 1938 se publicó una disposición sobre el “servicio intensificado de las obreras en las labores domésticas y agrícolas” en la que se decreta que las mujeres solteras de menos de 25 años no podrán colocarse en lo sucesivo en empleos públicos o privados si antes no han trabajado durante un plazo mínimo de un año en el servicio doméstico o agrícola. Imagen

Además, se continúan los esfuerzos que tienden a instruir a los obreros ocupados en industrias estacionadas por las circunstancias para colocarlos en aquellas otras donde existe gran demanda. Otro tanto se puede decir de las personas que ejercen una actividad independiente: comercio ambulante, trabajo casero ola más pequeña industria que económicamente considerados son contraproducentes. De aquí que las licencias para ejercer el comercio y los oficios ambulantes hayan sido controladas y limitadas.

De gran importancia es una nueva “disposición sobre las reservas de obreros con destino a servicios nacionales de carácter especial”, dictada a fines de junio de 1938. en virtud de esta medida se instituye un Servicio General del Trabajo para todos los alemanes sin distinción de sexo, edad o profesión. todo alemán apto para el trabajo puede ser obligado provisionalmente a prestar servicio en el puesto a que se le destine o a someterse a una instrucción determinada. Este decreto es válido sólo para aquellos trabajos nacionales cuya especial importancia no admite postergación; el comisario del plan cuadrienal decide en estos asuntos.

La política de los Salarios Imagen

Las cuestiones de la procuración de trabajo y del nivel de salario están íntimamente unidas entre sí.

Ya en el año de 1933 la consigna para esta política era: conservación del nivel del salario. Esto implica la imposibilidad de descenso en los jornales, pero al mismo tiempo imponía a los obreros a sueldo la necesidad de posponer sus deseos de mejora a los grandes proyectos que el nuevo gobierno se había planteado: eliminación del paro forzoso y restauración de la soberanía de la defensa nacional. Incluso hoy mismo, en que ya el primero de estos proyectos está resuelto y el segundo casi ya terminado, el nacionalsocialismo se defiende contra aun aumento de los salarios si no se justifica por otro correlativo en la producción.

Hitler se ha expresado varias veces con la mayor claridad sobre este punto. El 1.º de mayo de 1937, ante millares de obreros reunidos en la plaza del Lustgarten de Berlín, manifestó lo siguiente: Imagen

“Es muy fácil dirigirse hoy a un pueblo y decirle: vamos a aumentar sueldos, honorarios y salarios y mañana aumentaremos los precios. Y es muy sencillo decir: vamos a reducir la jornada de trabajo, esto es, el rendimiento, y, además, vamos a aumentar el jornal. Por el momento esto produciría una impresión de popularidad, pero la quiebra sería inevitable puesto que el individuo no vive de un jornal de papel sino de la suma total de la producción de todos sus conciudadanos. Lo que consumimos son bienes productivos necesarios para nuestra existencia. He aquí el principio fundamental más importante de la política económica nacionalsocialista: los bienes productivos deben ser creados ya que su aumento significa una elevación del nivel de vida, un mejoramiento general.
Esto es duro, bien lo se, pero yo no puedo hacer nada, ni ninguno de nosotros para modificar lo que la naturaleza ha establecido; un pueblo solo tiene algo si trabaja, si es activo, si se esfuerza en aumentar su producción para encontrarse entonces en condición de poner la masa de la producción frente al poder adquisitivo. Esto es lo decisivo. Y créanme ustedes: también nosotros podríamos hacer lo mismo que vemos en otros países que siguen el principio inverso: aumento del jornal, a continuación aumento de los precios al doble, al triple, luego doble aumento del jornal y a continuación un nuevo aumento de los precios, después desvalorización y a consecuencia de esta un nuevo aumento de jornales, y entonces con fundada razón aumento de precios. Nosotros también podríamos obrar así: la realización de nuestro principio es más difícil pero es más seguro y también más probo.” Imagen

Esto quiere decir que, en la eterna competencia entre el jornal y el precio, Hitler quiere evitar que la victoria final pertenezca a este último, como ha ocurrido de ordinario. el Canciller prefiere mejorar las condiciones de vida del obrero no solo mediante el fomento del trabajo sino, además por las reformas implantadas en lo concerniente al permiso y a las vacaciones y cobre todo por la creación del hogar propio para el y para su familia; quiere, además, que se fomenten los servicios de asistencia complementaria al personal obrero, por ejemplo: alivio en caso de necesidad especial, sobre todo, por defunción; socorro de enfermedad; suplementos en metálico a los enfermos; socorro a las parturientas, subvención matrimonial; donativos jubilares, donativos de patatas y de carbón; gratificaciones de fin de año; participaciones en las ganancias (también en forma de aguinaldo); compensación del tiempo de trabajo perdido, indemnización extraordinaria del salario en los días festivos en casos no comprendidos entre los ya determinados actualmente por la ley; subsidios o abono de jornales durante los ejercicios militares; subsidio o indemnización con motivo de asistencia a cursos, y Imagendemás actos del Partido y de sus asociaciones afiliadas; fomento de los viajes y reuniones de la organización “Fuerza por la alegría”; subsidio de vacaciones; paga familiar complementaria al salario; paga complementaria infantil; fomento de la instrucción, especialmente para hijos de obreros, etc.

El mantenimiento del nivel del salario se ha conservado estrictamente en cuanto se refiere a los establecidos por tarifa. El aumento de este nivel solo tuvo lugar al principio, sobre todo como consecuencia del incremento del trabajo, del aumento en la duración de este y de una elevación de las pagas por trabajos a destajo. En este sentido también influye de un modo inevitable la falta de obreros especializados y el aumento de trabajo que por cierto tiempo ha resultado del plan cuadrienal. A la vez ha habido una acomodación de los salarios en ciertos ramos de la industria que hasta entonces habían permanecido desiguales. Imagen

A las tareas del plan cuadrienal en realidad pertenece también la eliminación de ciertas tensiones sociales que pudieron haber surgido de una coyuntura particularmente favorable para algunas ramas de la industria, dando origen con facilidad a un pago de jornales que implique preferencia. En los ramos de la construcción y de la industria metalúrgica, especialmente favorecidos, hubo que transigir necesariamente con algunas limitaciones pasajeras en la libertad de cambiar el puesto de trabajo. Para completar esta disposición, en junio de 1938, fueron concedidos plenos poderes a los agentes fiduciarios nacionales del trabajo para impedir, también en casos aislados, el desarrollo exagerado e indeseable de estos traslados. Las tensiones sociales debidas a las diferencias de jornal pueden ser contrarrestadas con mayor eficacia por la implantación general del principio del salario según el rendimiento; esta es la finalidad que se persigue. Imagen

Próxima entrada: Las ideas económicas nacionalsocialistas.

POLÍTICA SOCIAL Y TRABAJO (I)*

ImagenAhora, que por desgracia está tan de moda la economía y con ella la salud de un país, vamos a exponer unos capítulos que tratan del tema en la época que va de 1933 a 1938 en la Alemania Nacionalsocialista. Estos subcapítulos (en concreto del cap. VIII y IX) y que lo pondremos por secciones, están sacados del libro escrito por el periodista italiano Cesare Santoro* titulado «El nacionalsocialismo». Aún no había estallado la guerra, y países limítrofes intentan copiar la fórmula de tan inesperado resultado económico y social de esta Alemania criticada, vilipendiada, acosada y denostada por la prensa extranjera y sus poderes de comunicación amparados por gobiernos que desde hacía mucho tiempo, no querían verla renacer de sus cenizas. Santoro escribe este libro siendo testigo in situ de tan gran esfuerzo de un pueblo y sobre todo y todos a una, que el dirigente de un país tenga las cosas claras y apueste por ello sin titubeos. Antítesis de nuestros políticos actuales, que en general lo que piensan es, que cuando la economía la arreglen otros, su país irá detrás de ellos pero no saben ni el por qué ni el cómo ni cuándo, perdiendo así toda soberanía, ya no nacional, que importa y mucho, sino continental. Por supuesto hay que hacer un esfuerzo de transformación intelectual y de palabras aplicadas a conceptos, ya que el mundo ha cambiado a velocidad de vértigo en estos ochenta años transcurridos, pero los países y sus ciudadanos seguimos intentando conseguir lo mismo. Bienestar en el presente y promesa de futuro. Sé que el lector será benevolente e interpretará la lectura en clave social y económica. Y hay muchos que pensamos que esta verdadera Revolución y no otra fue la causa de la guerra. Por tanto entren en la lectura sin prejuicios prefabricados. La obra fue escrita en 1938. Pasen y lean.

Política Social y Trabajo Imagen

El concepto de política social, cuyo fin es la paz social dentro del pueblo entero, ha vuelto a ganar en la Alemania actual su primitivo significado. Según la concepción nacionalsocialista se comprende aquí también a la clase labradora que hasta ahora había estado fuera de toda consideración político-social. La economía está asimismo supeditada a la política social, ya que el asunto obrero no se puede separar de sus propios problemas y sin una sólida base económica no puede imaginarse un favorable desarrollo de las condiciones sociales.

Estas relaciones recíprocas entre la economía y la política social se evidencian en virtud de que en Alemania se ha eliminado la falta de trabajo gracias a la reanimación económica. En lugar del antagonismo entre las políticas social y económica aparece ahora lo que es común a ambas, es decir, la íntima colaboración de los dos grupos. Precisamente la intensificación de esta obra común lleva a la comprensión y a la paz social. Imagen

Bajo el régimen nacionalsocialista se han conservado todas aquellas partes de la política social anterior que se relacionaban con el trabajo y los obreros. Nada se ha suprimido, bien al contrario todos los sectores han experimentado una ampliación. Al ajuste de los salarios por parte del Estado se añadió la intervención en las condiciones del trabajo: la protección del trabajo se ha aumentado por medio de la asistencia sanitaria general; asimismo se ha establecido la reglamentación de licencias, vacaciones, organización de las horas libres y del recreo, etc. La protección del trabajador, en caso de paro, por mediación y subsidio fue ampliada en el sentido de procurar trabajo, dirigir la mano de obra y ofrecer las posibilidades de trabajo. El fomento de la higiene pública se practica
mediante la protección general de la vida de los trabajadores, la cual comprende el régimen de viviendas y colonias obreras y contribuye por tanto al bienestar general de la clase obrera. Imagen

En su libro “Mein Kampf”, Adolfo Hitler dice que la labor social no es obra realizada con la pretensión de que se reconozca con gratitud, puesto que no debe repartir mercedes sino establecer derechos. Además dice que una de las primeras cuestiones de la “nacionalización” de un pueblo consiste en crear condiciones sociales sanas como fundamento de las posibilidades de educación del individuo.

Con esto dio a entender el Führer cuales son los grandes e importantes temas que la política social del Estado nacionalsocialista ha de desarrollar. Tiene que ser una política orientada hacia la justicia social. Debe empezar por establecer el fundamento de un
orden social, creando la organización social del trabajo, y este solo puede ser justo si está encaminado al fin político supremo: la comunidad del pueblo.

Si en alguna parte la palabra comunidad alcanza su pleno sentido y completa significación es precisamente en el dominio de lo social, en la organización práctica de las relaciones de los trabajadores entre sí y con la comunidad del pueblo. el postulado
ético encerrado en este concepto debe expresarse en toda obra de legislación social. Una vez que la idea de la comunidad se haya comprendido en toda su magnitud será justa toda ley basada en ella y asimismo lo será su aplicación. La gran intuición del Führer se
debe a que el mismo ha sabido sentir lo que precisamente el obrero alemán ansiaba en lo íntimo de su ser: poner fin a la falta de vida espiritual en su trabajo y que este, manual o intelectual, debe estar impulsado por un gran ideal. Imagen

El nuevo estatuto del trabajo que -como más adelante veremos- el Tercer Reich ha dado al obrero alemán con la Ley sobre la organización del trabajo nacional fue aceptada por la clase trabajadora con plena aprobación, gracias a que devolvía al obrero su dignidad humana y lo encajaba con igualdad de derechos en el cuerpo nacional. Por la introducción del concepto de honor social, el trabajo manual perdió el carácter de mercancía que había tomado ya desde el comienzo de la industrialización. El honor social no conoce graduación ni para los patronos ni para los obreros. Todos los trabajadores que participan en la obra común son igualmente respetados y honrados. Las disposiciones ulteriores de la ley de la organización del trabajo nacional relativas a los deberes de previsión del patrono y los de fidelidad del personal han vuelto a revivir como un patrimonio alemán que yacía enterrado hace largo tiempo. No se hizo por simple romanticismo sino por satisfacer una realidad obligatoria. La disposición complementaria, del 3 de diciembre de 1937, dictada por el comisario del Plan Cuadrienal, presidente del Consejo, Mariscal Göring, sobre el pago de jornales en los días festivos, prueba que el gobierno del Reich tiene conciencia de la deuda de reconocimiento, contraída para con el trabajador alemán, encontrándose firmemente decidido a pagarla con hechos sociales. Imagen

Problemas de la más distinta naturaleza se reúnen en una finalidad común y su íntima unión y compenetración se revela a cada paso, para servir al bienestar del pueblo y del Estado. Alemania es actualmente un estado democrático, cuya base está formada por la confianza y la fidelidad espontáneas que el pueblo tributa al Führer. Los conceptos de Pueblo y Estado se funden entre sí; el pueblo es la condición previa para la existencia del Estado. De aquí que el Estado tenga el deber de unificar la política social de la
misma manera que las demás ramas de la vida nacional, comenzando por la procuracion y organización del trabajo y concluyendo por la protección, el descanso y el bienestar del obrero.

El Ministerio del Trabajo del Reich en unión con los ministerios de Hacienda y Economía y los negociados correspondientes de la organización obrera nacionalsocialista del Frente alemán del trabajo se encarga de cumplir estos fines de administración social. El ministerio del Trabajo y de Prusia del Reich, como órgano supremo para los asuntos de política social, se divide en las cuatro Direcciones generales siguientes: 1.º Asuntos generales, Administración del Ministerio del Trabajo de Prusia y del Reich y de los servicios subordinados, previsión social y asuntos de higiene social, en particular de previsión médica. 2.º Seguro social, bienestar pública, política social internacional y extranjera, bolsa del Trabajo, colocación de obreros, procuración de trabajo, subsidios a los obreros sin trabajo. 3.º Protección del trabajo e inspección de fábricas inclusive la higiene industrial e inspección médica industrial, legislación obrera, organización social, política de salarios y económica. 4.º Colonización, viviendas y construcciones urbanas. Imagen

Como veremos, al Ministerio del Trabajo corresponde, además, una serie de organismos y dependencias de la administración social, los inspectores del Trabajo, elmuseo alemán de protección del Trabajo, los jefes y oficinas de la previsión social, la oficina de colocación de obreros y de seguro contra el paro forzoso, el instituto nacional de seguros sociales para empleados, el cuerpo de mineros del Reich, los institutos regionales de seguros, las cooperativas de seguros contra accidentes, las sociedades de seguros contra enfermedades en las profesiones marinas, etc.

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